
Imagino que durante las planificaciones de cada temporada se es consciente de que los puntos contra Real Madrid y FC Barcelona no se van a conseguir, es algo que todos podemos tener más o menos claro. Y es lo que ha ocurrido hoy. El FC Barcelona llegó, anotó dos goles (que pudieron ser 6) con más o menos trabajo y el partido concluyó. El Sevilla, que continúa completamente negado ante el gol, no podía aspirar a otra cosa que no fuese el empate.
Saltaban los de Nervión al campo con Andrés Palop en portería, Fernando Navarro, Escudé, Spahic y Luna en defensa, Medel y Rakitic en el centro, bandas para Reyes y Navas y ataque para Manu del Moral y Kanouté.
El once del Sevilla pasó una muy mala primera mitad en la que se vio completamente superado por un FC Barcelona que llegaba una y otra vez y que, de no haber tenido hoy su día Andrés Palop, podría haberse ido al descanso con al menos cuatro goles a favor. El Sevilla se veía desbordado en todas las líneas y sólo tímidos intentos de contraataque comandados por Jesús Navas y Manu del Moral parecían dar aliento a un equipo que tardó mucho en entrar en calor a pesar del constante ánimo que le brindaba la grada.
Una falta de Xavi, lanzada de forma magistral, hacía el 0-1 para el Barcelona y los de Nervión no podían sino bajar los brazos. El 0-2 de Messi fue el remate casi definitivo. No fue hasta casi el final de la primera mitad cuando el Sevilla volvía a levantar la cabeza y a través de un par de jugadas de peligro vio renacidas sus fuerzas llegando a tener Manu del Moral una oportunidad clarísima, anticipándose a Piqué y enviando el balón de cabeza a la misma escuadra. Este gol, de haber entrado, podría haber supuesto un cambio significativo en el encuentro pero no entró, como es habitual, y reafirmó la sequía goleadora del conjunto nervionense en esta temporada.
En la segunda mitad las escuadras estuvieron más igualadas y las ocasiones se repartieron. Palop, siempre oportuno, volvió a salvar un par de ocasiones bastante claras del FC Barcelona y Valdés hubo de hacer lo mismo en su portería. Manu, incisivo, fue el mejor en ataque de un Sevilla que llegaba pero no cuajaba y no fue hasta el cambio de Xavi por Keita cuando el Sevilla consiguió equilibrar las fuerzas en el centro del campo.
Las entradas de Trochowski por Rakitic y Perotti por Reyes nos daban más posesión y profundidad. Finalmente Cala hubo de sustituir a Spahic, que se marchó tocado.
Concluía el encuentro en Nervión con derrota del Sevilla FC, cumpliéndose el guión ante el mejor FC Barcelona de todos los tiempos, pero teniendo ocasiones bastante claras para haber puesto en aprietos al conjunto visitante. Volvió a recalcarse que este Sevilla está negado de cara al gol y que si no marcas sólo puedes aspirar al empate a 0.
En muchas fases del encuentro se vio a un conjunto indolente, sintiéndose ampliamente superado por el Barcelona, en el que tan sólo luchaban los de siempre. La defensa, bastante blanda, el centro del campo superado por la tremenda calidad de los barcelonistas, el ataque negado de cara a portería.
Dicen que no hay derrota en el corazón del que lucha, pero este Sevilla no lucha. Son tan sólo arreones en jugadas aisladas y durante periodos de tiempo que no superan los 5 minutos de duración. Es muy difícil competir así.
Imagen @Roma_512


