Antonio José Puerta Pérez (Antonio Puerta) nació en Sevilla un 26 de noviembre de 1984. Sevillista de nacimiento, aún siendo su padre un antiguo jugador de uno de los filiales del Betis, Antonio pronto hizo sus pinitos jugando a esto del fútbol en el equipo del muy sevillista barrio de Nervión. Destacó como lateral izquierdo, aunque su adaptabilidad hizo posible que realizara buenas actuaciones como interior/extremo izquierdo.
Destacó de tal manera que muy pronto los representantes del Sevilla Fútbol Club fueron a buscarle, dándole la oportunidad de hacer una carrera como futbolista en el club de sus amores. En aquella época de formación, en la que pasó por muchas de las categorías inferiores del club, pudo compartir vestuario y éxitos con jugadores de la talla de Jesús Navas, Alejandro Alfaro, Sergio Ramos, etc.
Su debut en Primera División llegó el 21 de marzo de 2004, con el gran Joaquín Caparrós en los banquillos. Sucedió durante el encuentro que enfrentó al Sevilla FC y el Málaga CF, partido que a la postre fue ganado por el equipo malagueño por 0 a 1. Durante la siguiente temporada, Antonio fue alternando apariciones en el primer equipo y partidos con el filial. En el verano de 2005 participó activamente en la consecución de la medalla de oro en los Juegos del Meditarráneo de Almería 2005, en los que España se proclamó campeona.
En la temporada siguiente, Antonio Puerta empezó a cobrar protagonismo en las citas del primer equipo, tanto fue así que Luis Aragonés decidió llamarlo para su debut en la selección absoluta, debido a la lesión de José Antonio Reyes.
Antonio Puerta se convirtió en una Leyenda del Sevillismo en la ya mítica semifinal de la Copa de la UEFA 2005/2006, que enfrentó al Sevilla Fútbol Club y al Schalke 04 alemán. Corría el minuto 116 de un partido a muerte en el Ramón Sánchez Pizjuán cuando la zurda de diamantes de Antonio empalmó un balón que realizó una trayectoria imposible directa a la red del equipo rival. Ese 27 de abril de 2006 -Jueves de Feria en Sevilla-, muchos sevillistas lloraron como niños. El Sevilla Fútbol Club iba camino de disputar una Gran Final europea.
Debido a su debut con la selección española y a sus estupendas actuaciones, capacidad de trabajo y clase, Antonio despertó el interés de importantes clubes europeos como Arsenal, Manchester United o Real Madrid.
Lo que propició que Antonio Puerta se convirtiese en un símbolo del Sevillismo tal y como lo es ahora fue, desgraciadamente, su fallecimiento prematuro, debido a una parada cardiorespiratoria. Sucedió un 25 de agosto, durante el encuentro que enfrentaba al Sevilla Fútbol Club y al Getafe Club de Fútbol, en el partido inaugural de la temporada 2007/2008. Corría el minuto 28 de partido cuando Antonio cayó desplomado al suelo, entre el revuelo de todos sus compañeros y de los jugadores del equipo rival. El silencio del estadio no propiciaba nada bueno. Su corazón se paró allí mismo, cerquita de los suyos, a los pies de Gol Sur, dando un aviso de muerte que pronto se confirmaría. Aún así, con la casta y el coraje del que hacía siempre gala, Antonio se recuperó y salió del terreno de juego por su propio pie; pero ya estaba sentenciado. Los daños en su corazón eran gravísimos e irrecuperables. Después de tres largos días en los que se esperaba lo peor, su chispa se apagó. Se nos fue un 28 de agosto de 2007. Y lo echamos de menos desde entonces.
El resto ya es Historia.
Antonio Puerta, Eterno 16.

Imagen destacada: Fútbol Actual
Imagen al pie: Sevillismo.com



Descanse en paz…la segunda muerte mas sentida en mi vida, pero la sentida de verdad, de despertarme llorando a media noche de impotencia…este donde este, Grande no por el gol, no por el futbol…por lo complicado que es en la vida llegar, mantenerse…y el lo hizo, hasta que se acabaron sus dias. Descansa en paz.
Enhorabuena por el post, Anotnio.
Hay cosas que sencillamente no tienen explicación. Tengo una foto guardada de la salida al campo de ese día, mientras los jugadores del Getafe nos hacían el pasillo, y le veo la cara… pfff, no consigo entender cómo coño minutos después cayó fulminado para no volver a levantarse, salvo para evitarnos en mal rato de verlo morir delante nuestra.
Si me llegan a decir que me iba a afectar tanto la muerte de alguien a quien no conocía y con quien solo había hablado dos veces, de aficionada a ídolo no lo hubiera creído. Imposible imaginar tanto dolor.
Ahora ya solo nos queda recordarlo siempre, por ser el jugador que nos ha dado tanto el mejor como el peor momento de nuestra Historia en el Ramón Sánchez Pizjuán.
Eterno 16.
Gracias, Sue.
Si te digo la verdad, tuve que dejar de escribir porque me estaba emocionando. Son cosas que no se pueden entender, pero ahí están. Es lo que tienen los mitos.
Abrazos!
Descanse en Paz Antonio Puerta, una perdida muy sentida también para nosotros, los que llevamos otro equipo en nuestro corazón.
Porque nunca se te olvidará, eterno16. Porque estás dentro de cada corazón rojiblanco y sevillista.
Porque brillas como la luz sobre el Guadalquivir en esa ciudad que te vio nacer.
Porque yo tampoco sabía que alguien a quien no conocia de nada, puediese llegar tan adentro de mi corazón. Porque pensé en ti esos tres días angustiosos, y sin querer, te convertiste en algo más para mí.
Mi ángel, te echo de menos.