Toca planificar una temporada totalmente diferente a las anteriores. En primer lugar el presupuesto para fichajes será de entre 6 y 10 millones de euros. Teniendo en cuenta que el pasado curso solo el fichaje de Manu del Moral supuso un desembolso de cuatro millones no hay que ser muy avispado para saber que pocos ‘nombres’ van a llegar esta temporada a la disciplina sevillista.
Posiblemente esta sea la actitud para regenerar a la plantilla nervionense. El fin de ciclo era una realidad que se ha alargado más de la cuenta y es hora de reinventar todo. De hecho a gran parte de la afición se le antoja que la renovación debe ir más allá de lo deportivo, pero de momento solo afectara a la plantilla. Así que toca rehacerse a base de hombres que defiendan el escudo como en su día lo hicieron David Castedo, Javi Navarro, Pablo Alfaro o Pep Martí.
Tras la marcha de el mejor jugador de la historia del Sevilla, Frederic Kanouté, solo Andrés Palop es el único miembro que queda de aquel equipo arrasador (lo de Jesús Navas es otro cantar) y al parecer tiene muchas papeletas de salir este verano tras darle a este club algunas de las temporadas más gloriosas que los fieles de Nervión recuerdan. Esto se refuerza tras el fichaje sorpresa anunciado la pasado noche del portero procedente del descendido Villarreal, Diego López.
Así que ahora será el turno de los Negredo, Reyes, Navas y compañía. La reinvención del equipo les pertenece, siempre que Del Nido no considere que ha llegado una oferta ‘fuera de mercado’ o ‘estratosférica’, y vuelva a dejar a la afición sin otro de sus ídolos. Junto a ellos llegarán una serie de fichajes, del perfil de Javi Hervás o Bryan Rabello, jóvenes jugadores con ganas de dar el gran salto a la Liga BBVA.
El elegido para que la máquina empiece a funcionar será Michel. La directiva arguye que es el idóneo para el cargo ya que conoce los problemas de la plantilla. Puede que la continuidad de un técnico y que el club muestre confianza en él puede ser una opción viable. A su favor está el hecho de empezar desde cero con una plantilla confeccionada hombro a hombro con Monchi y aportando su visión de lo que el equipo necesita.
En su contra juega el hecho de que llegara al club hispalense con la condición de renovar si clasificaba al equipo para puestos europeos, Champions más concretamente, y la temporada ha terminado siendo un auténtico fiasco. Especialmente dolorosas fueron las derrotas ante el Getafe y el eterno rival. Además, en la misma rueda de prensa en la que Del Nido confirmaba la continuidad del madrileño afirmaba haber hablado con otros entrenadores. No parece que la confianza sea absoluta.
Tampoco tenemos que olvidar que la sombra de Caparrós es alargada y que según contaban algunos compañeros de la prensa sevillana el técnico de Utrera estaba como loco por volver. No sería la primera vez en las últimas temporadas que el Sevilla decide destituir a un entrenador a las primeras de cambio para dar el puesto a otro. Antonio Álvarez puede dar fe de ello.
Pero lo realmente importante en este momento es confiar en lo que hay y esperar que entre el entrenador y el director deportivo se conforme una plantilla competitiva que haga del Sevilla el equipo aguerrido, luchador y con casta que siempre ha sido. Un equipo que nunca ha dado un partido por perdido. Esperemos que eso llegue de la mano de Michel y de los jugadores que actualmente defienden la camiseta del Sevilla Fútbol Club.
Foto: Cadena Ser


