
Hace mucho que escuché decir a un gran sevillista que él no cumplía años, cumplía temporadas con el Sevilla FC. ¡Qué verdad más grande! Hoy Sevillismo, mi casa, cumple un año, cumple su primera temporada en blanquirrojo. 365 días de la mano de nuestros colores. 12 meses acompañando al escudo que nos quita el sueño.
Durante este año hemos compartido alegrías y tristezas, hemos informado y desmentido, hemos dicho adiós a grandes jugadores y hemos recibido con los brazos abiertos a otros tantos. Hemos sufrido, hemos cantado y hemos recordado. Aquí, hemos reflexionado y defendido con uñas y dientes nuestros colores. Hemos hecho Sevillismo.
Lo recuerdo perfectamente, 2 de Junio de 2011, a eso de las 22:00 horas de la noche, mi querido Antonio Prieto me comunicaba que iba a formar parte de este gran proyecto. Ilusa de mi, pensé que era una buena oportunidad para hablar de lo que más quería sin necesidad de abrir mi propio blog en clave sevillista. Ni me imaginaba todo lo que me aportaría después.
En Sevillismo he encontrado una familia. Aquí encontré una ventana abierta para hablar, opinar, compartir y sufrir con mi Sevilla. Me ha dado la oportunidad de comprobar, una vez más, la grandeza de nuestra afición. Ésta, mi casa, es un claro ejemplo de que pueden existir un sinfín de opiniones y que todas tienen cabida dentro de un mismo sentimiento. Aquí convivimos muchos, cada uno con su manera de sentir, cada uno con su forma de opinar, cada cual con su visión. Pero todos con el corazón puesto en el mismo punto de partida: Nervión.
Con sus buenos y malos momentos, con sus mejores y peores días, este proyecto se ha convertido en una realidad a base de esfuerzo y dedicación. Me siento orgullosa de formar parte de algo que está hecho desde y con el corazón. Me siento afortunada porque cuando compartes algo con tantos te enriquece mucho más.
Por eso, hoy quiero dar las gracias a todos. A los que estuvieron, a los que están y a los que vendrán. A ti lector, que nos alientas día tras día para seguir en el camino, aunque no haya tiempo, aunque no haya ganas.
De todo corazón… ¡Gracias, salud y sevillismo!

