
Alcanzar el equilibrio, estabilizar la balanza, obtener el punto medio en el que siempre está la virtud. Eso es precisamente lo que considero indispensable en cualquier aspecto, situación o colectivo social, y más aún en mi equipo, visto lo visto la pasada campaña.
De los números del Sevilla F.C. de la pasada temporada podemos sacar muchas conclusiones, pero la más clara es que nuestro equipo estaba totalmente desequilibrado en todos los sectores del campo: obviando la meta, el juego entre la parte defensiva y de ataque, así como la ineficacia del centro del campo (hasta la llegada de Medel y Rakitic en la campaña de invierno) hacían del equipo de Nervión un pandemonio desorganizado y perdido en más ocasiones de las que me hubiera gustado como aficionada. Sin embargo, parece que los encargados de manejar los hilos han comenzado a hacer sus deberes desde bien temprano, como buenos chicos aplicados, trabajando duro en dotar de nuevo al equipo de ese equilibrio que habíamos perdido. No solo en lo que al despliegue del juego en el campo se refiere, sino también en muchas otras variables como pueden ser la parte económica, la media de edad del equipo y las características de los peones que se han ido incorporando hasta ahora al tablero de juego.
Así pues, y partiendo del ajedrecista que moverá fichas, Marcelino, y sin contar a las dos incorporaciones anteriormente mencionadas ni la ejecución de compra sobre Cáceres, se está fraguando un equipo en el que ya hay hasta 8 jugadores nuevos:
- 3 CANTERANOS: Salva, Bernardo y Campaña
- 2 CEDIDOS QUE VUELVEN A CASA: Armenteros y Luna
- 3 INCORPORACIONES NUEVAS HASTA EL MOMENTO: Coke, Trochowski y Manu del Moral.
Visto estos números, y oído al nuevo dueño del banquillo sevillista que afirmaba que quería una plantilla de no más de 20/22 jugadores, se antoja indispensable la salida de otros muchos. Ya han sido varios los que se han desvinculado del equipo de nuestros amores, otros tantos que posiblemente sean cedidos, y algún que otro más (como es el caso de Sergio Sánchez y Alfaro) que están por colaborar con las arcas del Sevilla F.C.
En definitiva, lo que sí tengo claro es que el equipo está intentando deshacerse de aquéllos que por una u otra razón no tienen sitio aquí, y está trayendo jugadores versátiles y polivalentes que no supongan además una inversión que no podemos realizar con nuestro presupuesto actual. Jugadores jóvenes pero con experiencia, rápidos, tácticos y con una calidad en ciernes que se espera llegue a su mayor expresión en nuestra casa, y que han sido encandilados por el proyecto de mejora y crecimiento que Monchi se habrá encargado de venderles.
Al equilibrio del que parece se está dotando la plantilla, hay que sumarle la compensación a nivel económico que se está intentando realizar, pues no debemos olvidar que el más que fugaz paso este año por Liga de Campeones y el no habernos clasificado para esta misma competición esta temporada han reducido -y mucho- las posibilidades e ingresos monetarios de la entidad.
Sin embargo, parece que el nuevo contrato con Mediapro, la nueva marca que nos vestirá (Li-Ning), el hacernos con jugadores libres o de un costo a la baja y el deshacernos de fichas como las de Luis Fabiano, Renato y Zokora nos puede devolver parte de ese equilibrio económico que nos caracteriza desde hace unos años y que yo, personalmente, no quiero perder a ningún precio.
Todo esto, ayuda a hacerse una ligera idea de lo que puede que sea el Sevilla la próxima temporada: una vez más, un equipo saneado, ofensivo, con toque de balón, con fondo físico… en palabras de fútbol, “que juegue bonito”. Sólo queda por cerrar el apartado defensivo, lo cual sí que me sorprende si tenemos en cuenta que ha sido nuestro gran Talón de Aquiles.
Analizado todo esto, el cuerpo se me llena de ilusión y cosquilleo cada vez que veo, escucho o leo algo referente a los movimientos en cualquier sentido que la entidad está realizando. A mi forma de ver, parece que todos ellos son coherentes y con una gran visión de cara al futuro, intentando que en la temporada que está por estrenarse la balanza quede totalmente en horizontal. Ahora lo único que falta es que todos aportemos a este nuevo proyecto para que dicho sueño se haga realidad y que la partida sepamos resolverla con un Jaque Mate y no termine en Tablas como la temporada pasada. Porque como suena en bocas sevillistas… “Lo mejor está por llegar”
¡Hasta la próxima!
[Imagen por The Chess Piece]



Buen post, Marga, y yo coincido contigo en el último párrafo: Ilusión, cosquilleo…
Mañana creo que lo sentiremos juntos yendo al primer entreno
Un beso!
Eso espero. Ya tengo ganas de ver rodar la maquinaria Marcelino.
Saludos!!
Enhorabuena,es genial. Y espero y deseo que el equipo nuevo se conjunte y repita triunfos para gloria nuestra…. y de ellos.un beso.