
Anoche fue otra noche especial en mi casa, en el Ramón Sánchez Pizjuán. Pese a no estar abarrotado (en parte por el día y la hora, en parte porque el partido era fuera de abono o en parte por el escaso juego que está ofreciendo hasta el momento el equipo) en las gradas podría haber unas 22.000 personas que nos dejamos la voz animando a nuestro Sevilla FC.
Si bien es cierto que los resultados y el juego desplegado por nuestros jugadores durante esta temporada no son lo esperado hasta el momento y que la primera vuelta de esta La Mejor Liga del Mundo está por concluir (quedan aún 6 puntos por disputar), también lo es que existen síntomas para creer. Al menos, para mí.
No voy a hablar del técnico, ni de los jugadores ni de la planificación. Básicamente por dos razones: en primer lugar porque todo lo que pueda decir, tanto negativo como positivo, está más que oído ya; y en segundo lugar porque considero al equipo, al técnico y a la dirección deportiva lo suficientemente cualificados e implicados para poder revertir esta dinámica tan negativa. Los errores que se hayan podido cometer –que confío que habrán sido de forma inconsciente- se pueden solucionar y en ello es en lo que hay que trabajar.
Para mí, la única manera de salir del hoyo es analizando y viendo si realmente hay posibilidades. Quedarse con lo negativo, para mí personalmente, es lo fácil pero también lo inservible. Creo que se necesita hacer un análisis más allá, más profundo para poder acercarnos a las posibilidades reales que tenemos de mejorar esta situación.
Para ganar partidos hacen falta dos cosas básicas: meter goles y evitar que te los hagan. En ambos aspectos podemos encontrar un Sevilla FC muy diferente.
Independientemente de los errores puntuales que se puedan cometer o de la indecisión que hayamos podido mostrar en un momento determinado, no es discutible la mejoría defensiva del equipo. Los datos son objetivos: somos uno de los equipos menos goleados de la liga, mientras que el curso pasado obtuvimos números en esta faceta de equipo descendido. En contraposición, la pasada campaña nos salvó la enorme pegada que teníamos arriba. Precisamente la misma que esta temporada no encontramos. Curioso, cuanto menos, si tenemos en cuenta que los goleadores son los mismos Kanouté y Negredo de entonces (recordemos que Luis Fabiano se marchó a principios de Marzo sin haber tenido un papel trascendental en la competición ese año).
¿Significa esto que no somos capaces de mejorar en la diana? Más bien todo lo contrario, me atrevería a decir. Todos sabemos del potencial de ambos jugadores. Reforzada la segunda línea con Manu, Reyes y hasta Rakitic, los goles llegarán. Seguro.
Ayer el equipo me demostró que sabe, puede y quiere. Personalmente, creo que cuajó un buen partido; posiblemente el mejor partido que le hemos visto hasta ahora. Controló el balón, organizó el juego, creó numerosas ocasiones y defendió bien. Como digo, un buen partido. Pero de nuevo, seguimos negados de cara al gol y así difícilmente.
Pero ahora toca analizar otras cosas, como decía al comienzo de este post.
Ayer no pasamos, pero jugamos bien durante noventa minutos. Antes del parón liguero por Navidad, comprobamos que el juego del equipo mejoraba. El partido de Getafe con un 3-0, y el juego desplegado en Levante pese a la derrota así lo dicen. El segundo tiempo en el campo del Valencia (donde debimos venir con al menos un gol por ocasiones creadas) en la ida de los octavos de Copa del Rey, la segunda mitad de Vallecas y el partido completo de ayer así lo afirman.
Pese a no haber pasado la eliminatoria, ayer el Sevilla FC ganó, por segunda vez en esta liga, al tercero en la clasificación. Ayer nuestro equipo volvió a la senda de la victoria en casa y remontó un partido, más allá de que pasáramos o no.
Nadie va a discutir que, sin comerlo ni beberlo, nos hemos quedado con una sola competición y que, bajo ningún concepto, eso tiene una visión positiva. Pero sí creo, que debemos dejar un momento de lado el carácter de eliminatoria de la noche de ayer, y analizar el partido en sí. Si sabemos hacerlo, podremos ver que no todo está tan negro, que no todo está perdido y que no debemos bajar los brazos.
¡¡Vamos mi Sevilla!! ¡¡Vamos campeón!!
Marga Alvarezmarga.alvarez @sevillismo.com
@malvrod en twitter



Aunque me tachen de oficialista,que no lo soy, confio en mi plantilla, en el consejo y en el cuerpo tecnico, son quienes defienden mi equipo son ellos y ni soy consejero, ni futbolista, ni entrenador, asi que los resultados llegaran si o si y recordemos que estamos en el cambio de un maravilloso ciclo y que el Sevilla FC es grande y seguiremos siendo grandes.
Saludos
Bueno, yo también confío en que podemos salir de esta situación. En peores plazas hemos toreado!
Gracias por pasarte por aquí.
Abrazos!
Gran análisis, bajo mi punto de vista. Pensaba que estaba loco y que era el único que veía que los resultados que se están produciendo son un cúmulo de desaciertos y que el equipo lo intenta una y otra vez de mil formas, genera, juega, pero por lo que sea no está afortunado de cara a gol y, sobre todo, necesita mucha más concentración en TODAS las jugadas defensivas. Si mejoramos, sobre todo, esto segundo, vamos a perder muy pocos partidos.
Un saludo.
Buenos días Fernando. Pues sí, estoy contigo. Es cierto que distamos mucho de lo que todos quisiéramos, pero también lo es que para nada somos un equipo muerto. Al menos así lo veo yo. Creo y confío en que hay mimbres para levantar esto, ya verás.
Un saludo, y gracias por pasarte por aquí y dejar tu comentario.
Pues me alegro de leer esto porque yo soy otro de los que no da crédito. No puedo entender esta situación porque ‘prácticamente’ las cosas salen bien, pero el resultado después dice que no.
Ver a Negredo con 4 goles a estas alturas de temporada es desesperante e incomprensible. En cuanto enchufe dos seguidos, entonces todo va a ser una senda de la victoria sin parangón.
La segunda pieza clave es un señor llamado Rakitic, con una clase fascinante y mucho gol, que ya empieza a ser el de la temporada pasada. Espero que el entrenador le ponga junto a Medel y deje a Trochowski como segunda opción.
Y la tercera es Reyes. En el partido del miércoles jugó bien, pero le cosieron a patadas con ese arbitraje tan horrible y condescendiente con el Valencia. El equipo salió a destruirlo todo y se lo permitieron, librándose de las tarjetas, que son la única forma de evitar ese anti-fútbol.
Si esas tres cosas funcionan, y van a funcionar, entonces este equipo irá para arriba. Por suerte, la liga está muy equilibrada y la Champions, al menos la cuarta plaza, será para el que se la merezca. ¡Hagamos méritos!
A/A de Sergio.
Pues sí, realmente es incomprensible porque tan, tan mal no están las cosas para los números que estamos dando. Independientemente de como sea, tenemos cómo arreglarlo y despegar de una vez por todas. Lo único que creo que todos esperamos es que sea así.
Por otro lado, si nosotros viendo los números del equipo nos desesperamos, supongo que el equipo en sí no tiene que estar mucho mejor. Y el aspecto psicológico también juega en este loco deporte del fútbol.
Pero sí, ¡PODEMOS!
Gracias por pasarte por aquí y dejar tu comentario.
Saludos!