
Después de una semana intensa en la que hemos sufrido en el mismo día la tristeza de cesar a un entrenador, síntoma inequívoco de que el proyecto no marcha bien, y la dulce ilusión de darle la bienvenida a uno nuevo, lo que significa que las cosas se pueden enmendar, llegamos a la normalidad. Y con una nueva derrota.
Míchel ha contado con más tiempo de preparación para su debut del normal al jugar esta semana el Sevilla FC en Lunes. La tónica de sus entrenamientos ha sido la intensidad y la de sus discursos el concienciar a los jugadores que todos debemos remar en el mismo sentido si queremos llevar la nave a buen puerto. Pero aún así, esta semana no hemos visto el punto de inflexión que esperábamos.
Lo mejor de todo es que aún es posible. Muy posible.
Hemos tenido una primera vuelta muy alejada de lo que se planificó y se esperaba en Agosto. Tanto en juego, como resultados y avance en las diversas competiciones, el Sevilla FC ha dejado que desear. Sin embargo, la Liga es una carrera de fondo y los objetivos aún no han cambiado. Alcanzar la Champions sigue siendo viable.
Lo normal, o mejor dicho, lo común es que para alcanzar puestos europeos se consigan unos 30-32 puntos por vuelta mínimo. La cifra suele estar fijada en unos 70 puntos para el tercer puesto que da acceso a Champions y unos 60-62 para los puestos que abren la puerta de la Europa League. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
En esta que llaman la mejor liga del mundo, aunque todos sabemos que no es más que una quimera, cada vez es más común que los dos mastodontes del fútbol mundial consigan alrededor de 100 puntos, mientras que el resto de equipos cada vez distan más de la calidad necesaria para sumar algo más de 70.
El curso pasado, el equipo de nuestros amores finalizó la temporada en quinta posición con un total de 58 puntos. Exactamente los mismos que el sexto y séptimo. Los tres entramos en competición europea. El Valencia finalizó en un tercer puesto con 71 y el Villarreal en un merecido cuarto puesto con 62.
¿Y cómo estamos este año?
Resulta que ahora mismo, nos encontramos en el puesto número 13 con 26 puntos, pero a la vez, demasiado cerca de las puertas de Europa como para renunciar a ella. Resulta que a pesar de esa desastrosa clasificación estamos a 6 puntos de Champions y a 5 de Europa League. A un paso.
Y al mismo tiempo, los equipos que luchan por el descenso nos van rozando los talones.
He escuchado mucho durante esta temporada eso de “gracias a la mediocridad de la liga” el Sevilla aún tiene la cabeza puesta. Mi pregunta es ¿gracias? El Sevilla está en la situación que está por méritos propios, para lo bueno y para lo malo. Si bien es cierto que nuestra campaña no está siendo para nada satisfactoria hasta el momento, también lo es que nosotros no somos los culpables de que las campañas del resto tampoco lo sean.
Y tengo que reconocer que a pesar del sufrimiento, de la incógnita y de hasta la desesperación, estoy disfrutando esta temporada como hace años no lo hacía. Vuelvo a sentir ese cosquilleo antes de cada partido pensando en que tenemos la obligación de ganar porque no queremos mirar hacia abajo. Con los nervios de saber que si gano escalaré x posiciones y saborearé la dulce alegría de acercarme a mi objetivo. Este año, la liga está reñida. Esta temporada la liga es una competición. Este año, a 16 jornadas de despedir un nuevo curso futbolístico no tenemos ni la más remota idea de cuáles serán las notas de cada uno (obviando a los dos primeros, evidentemente). Este año la liga está más viva que nunca. Tal vez su nivel haya desmerecido mucho pero para el aficionado, al menos para mí, está siendo lo que debe ser.
Lo triste es que la competición se haya resumido a Europa y su espectáculo en el campo diste mucho de lo que fue.
Confío plenamente en que finalizaremos la temporada con la oportunidad de volver a embriagar Europa de nuestros colores, de nuestro escudo, de nuestros cantos. Pero también sé que conseguiremos lo que merezcamos, no lo que otros nos dejen conseguir. Y las oportunidades pasan por semana.
Para llegar a ello, hacen falta unos 32-35 puntos en esta segunda vuelta. ¿Difícil? Para nada. En una desastrosa primera parte hemos alcanzado 26 y sin saborear la victoria desde Diciembre. Es decir, lo único que se necesita es hacer lo que queda de temporada un papel normal para el equipo que tenemos. Ganar unos 3 partidos más de los que hemos ganado en los primeros 19.
¿Realmente es tan improbable? ¿Realmente vamos a tirar la toalla?
¡¡Vamos mi Sevilla. Vamos campeón!!
Marga Alvarezmarga.alvarez @sevillismo.com
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