
Nos han robado sevillistas, nos han quitado nuestra bandera. Hace tiempo que hemos tenido que ceder al resto del mundo un enorme privilegio.
Ese chaval delgaducho que corre como el diablo controlando el balón ha dejado de ser nuestro Duende para convertirse en el Duende de La Roja. Nos va a tocar compartir y se me llena el corazón de orgullo y alegría con tan solo pensarlo.
Jesús Navas, nuestro Duende de los Palacios, el alma de nuestro Sevilla FC se ha convertido en magia para La Roja. Es ése que aparece, como en los cuentos de hadas, cuando hace falta. El que lleva la chispa de la sorpresa y la alegría de la velocidad en sus botas. El que pasa desapercibido entre tanto príncipe azul pero tiene la capacidad de revolucionar el bosque al completo.
Jesús se ha convertido en un fijo en las convocatorias de Del Bosque. Ha entendido, con esa madurez que muchos se empeñan en quitarle, cuál es su papel en esta selección que está rescribiendo la historia con letras de oro. No necesita salir de inicio, su juego es distinto a lo que el seleccionador suele plantear, pero sus galopadas por la banda dotando de profundidad y velocidad a una selección a la que, poco a poco, todo el mundo se le encierra lo han convertido en el revulsivo perfecto, en el tío de la varita que da el toque necesario para que la pócima termine por funcionar.
Y Jesús lo sabe. Y por eso siempre espera su oportunidad, su momento desde el banquillo. Con esa sonrisa tímida que lo caracteriza, con la tranquilidad del que sabe lo que es.
Sin necesidad de cámaras, sin culebrones, sin miles y miles de camisetas de España con su nombre y sin la titularidad, nuestro “niño” ha conseguido desde la humildad y el esfuerzo (la marca de nuestra cantera), que el mundo entero se rinda a sus pies y que la frase “está el partido para Navas” sea ya un clásico en nuestro país cuando La Roja disputa cualquier encuentro. En un grupo que toca el balón como nunca se ha visto. En un equipo marcado por la calidad y la paciencia, ha encajado a la perfección un “pajarillo loco” capaz de subir el balón en un visto y no visto para finalizar poniendo un centro perfecto mientras sigue acompañando la jugada por lo que pueda venir.
Navas fue la tinta que escribió el libro de la mejor época de nuestro Sevilla y, como no podía ser de otra manera, ha formado parte de la pluma que ha rubricado que esta selección es la mejor de la historia del fútbol. El gesto que el gran Xavi Hernández tenía en la cara -cuando le pidieron que recordara el gol que nos dio el Mundial de Sudáfrica- narrando la galopada de 50 metros que nuestro Duende se marcó con el balón controlado; o la forma en la que Iniesta lo mira tras darnos el gol de pase a cuartos de final lo dicen todo.
A sus 26 años, Navas lleva en la mochila 2 Copas de la Uefa, 2 Copas del Rey, 1 Supercopa de Europa, 1 Supercopa de España, 2 años como participante del mejor equipo de la IFFHS del mundo, un Mundial de Fútbol y una Eurocopa. 23 nombres han revolucionado Europa, han puesto bocabajo el mundo. Y en esos 23 está el tuyo, Jesús, con los grandes, como no podía ser de otra manera.
Imagen abc.es



como mola el post, eres una crack wapetona. saludos cordiales.
Me alegra que te hay gustado Canosito. Gracias por pasarte por aquí. Saludos!
magnifico post lleno de sentimiento sevillista , el niño se hace mayor y los sevillistas tendremos la oportunidad de seguir disfrutando de él, porque al contrario que otros muchos no veo a Jesús vestido con otra camiseta distinta a la del grande de Andalucía.
saludos.
Muchas gracias Seba. Parece mentira que yo, con 32 años, me esté dando cuenta de que el niño ya no es tan niño. Y sí, este artículo está cargado de orgullo y de alegría porque Jesús, será siempre nuestro Niño aquí, en su casa.
Saludos y gracias por pasarte por aquí.