
Tras terminar la temporada el sevillismo se mostraba expectante con la planificación de la próxima campaña.
La primera noticia que conocimos fue la renovación del técnico madrileño Michel, renovación por cierto que recibí de gran agrado. El nombramiento se hacía oficial en una rueda de prensa en la que el presidente del Sevilla FC, José María Del Nido, dejaba claro cuáles eran los objetivos de la próxima campaña y qué líneas maestras se trazarían para construir un nuevo Sevilla, todo ello aderezado días después por el mismo presidente con la frase “ficharemos hombres y no nombres, no vamos a fichar a nadie de cara a la galería”.
Tras unos días sin novedades, el pasado Martes el club hacía público el fichaje por 5 temporadas del guardameta Diego López, procedente del descendido Villarreal. La noticia ha sido de gran agrado para la inmensa mayoría de la afición pues Diego, además de un excelente portero es alguien que “sabe de qué va esto” y que viene de afrontar una de las temporadas más difíciles, seguramente, que haya vivido.
Y aquí surge el dilema.
Con Diego son tres los porteros en la plantilla del equipo. Está claro que este movimiento de la dirección deportiva invita a pensar –si sumamos las palabras del propio Míchel del pasado martes en los medios oficiales del club más aún- que en esa línea del campo va a haber salidas.
Pero… ¿quién?
Javi Varas lleva años esperando la oportunidad de triunfar en su casa y de hacerse con el puesto titular. Ya en los últimos meses de Gregorio Manzano lo logró debido a ciertas lesiones de Andrés Palop y, con la llegada de Marcelino, siguió disfrutando de esa ventaja. Cuando Michel aterrizó en Sevilla y debido a diversas cuestiones meramente triviales –según afirma el madrileño- Andrés Palop volvió al once titular del Sevilla FC y así ha seguido hasta finalizar la temporada. De igual manera que Varas tuvo intervenciones de sobresaliente, el valenciano ha demostrado que su edad no es un problema a día de hoy rindiendo a un magnífico nivel.
Pero hay dos cuestiones que son claras: ni Javi Varas con sus 30 años está dispuesto a seguir siendo suplente, ni el Sevilla FC puede seguir manteniendo la elevada ficha de Andrés Palop. Si a eso sumamos que me cuesta mucho creer que Diego López venga para sentarse en el banquillo nuestro problema se resume a 2+2=4.
Hay quien aboga por que será el valenciano el que abandone la expedición sevillista. Me consta que Andrés supone una carga elevadísima para el club, más aún con la reducción de presupuesto que tenemos este año, pero también me parecería injusto que el mejor portero que hemos disfrutado en Nervión, con todo lo que Palop ha dado al sevillismo, terminara su carrera en otro club de España. Yo pensaría en la posibilidad de rebajarse el sueldo en su último año, pues su contrato expira en 2013, y retirarse en su casa por todo lo alto. Pero claro, eso sería una decisión personal a tomar tras una propuesta del club, y no sabemos si alguna de ambas cosas han sucedido.
Cuentan las “malas lenguas” por ahí, que Andrés genera conflictos en el vestuario y que ésa es una de las razones por las que su salida toma enteros en esta carrera. Personalmente, no me gusta hablar de lo que desconozco. El único dato objetivo que puedo ofrecer a este respecto es que cada vez que ha habido algo que celebrar, que no ha sido mucho, esta temporada Andrés ha encontrado y buscado, a partes iguales, el abrazo y el apoyo de sus compañeros. Cada celebración, cada parada.
Por otro lado, Varas no está dispuesto a aguantar más, lógicamente. Aunque me parece un excelente portero, también es cierto que se topó con un Palop en el mejor momento con lo que su progresión ha podido verse frenada en cierta manera. No creo que esté dispuesto a volver a empezar. Y, sinceramente, entre Javi Varas y Diego López, me quedo con el segundo, al menos de momento.
Anoche comunicaba el periodista sevillano Roberto Arrocha que tanto Andrés como Javi ya habían sido informados por el club sobre sus pensamientos. Según dijo, sólo queda que el Sevilla y el representante de Palop lleguen a un acuerdo satisfactorio para ambas partes y, en el caso del de Pino Montano, un de las posibilidades es la cesión.
Expuesto todo esto…
¿Quién saldrá? ¿o pensáis que deben salir los dos?


