
Después de que saltara la triste noticia el domingo por la tarde del fallecimiento del jugador verdiblanco Miki Roqué, muchos aficionados comenzaron a criticar a diestro y siniestro a aquellos que, según su planteamiento, acudían a rendirle homenaje al jugador en el Benito Villamarin sólo por figurar y salir en la foto.
¿Quienes son ellos para juzgar a alguien y decir que no sienten una cosa u otra? ¿Cómo se puede juzgar a una persona sólo por el hecho de acudir a rendirle homenaje a un jugador del Betis con la camisa del Sevilla FC? ¿Qué tiene de malo eso? No me lo explico, la verdad, no me lo explico.
La noticia de Miki supongo que, como a mí, os habrá removido todo lo ocurrido con Antonio Puerta, y la verdad que me ha dado por pensar en todo aquello. Me ha dado por pensar en aquellos duros momentos que se vivieron en el Sevillismo, en aquellos días de amarga espera hasta que la noticia se confirmó.
Muchos aficionados de otros equipos fueron los que se acercaron bien a la puerta 16 de nuestro estadio o bien al Hospital Virgen del Rocío para mostrar su apoyo a la familia sevillista, y no, yo no leí en ningún sitio que esos aficionados fuesen para figurar y salir en la foto por que seguramente no fuese así.
Así que, por favor, respetemos lo ocurrido y dejemos que cada uno sea libre para acudir dónde y como el corazón le pida, sin más, por que, al menos yo, siento verguenza del sevillista que insinúa que otro sevillista acude al campo del Betis a rendirle homenaje a Miki por salir en la foto.
Cada uno hace lo que le sale del corazón y no por ir o dejar de ir puede sentir más la triste noticia de Miki.
Por ejemplo, han pasado ya más de dos años desde que se inaugurase la Escultura a Antonio Puerta en la Ciudad Deportiva, pero éste que os escribe no ha sido capaz aún de ir a visitarla, ¿y por eso soy mejor o peor sevillista? No, simplemente que no he tenido “agallas” para pararme delante de ella y observarla.
Vivo muy cerca de la Ciudad Deportiva, pero cada vez que voy a ver al filial entro por una de las puertas más cercanas a la salida para no cruzarme con el recuerdo de Puerta. Algún día me pararé a observarla, a sentirla, y llevaré mi cámara y os contaré la experiencia, pero de momento no me siento preparado para ello.
También se criticó que muchos escribiésemos en señal de apoyo; “un abrazo a la familia bética”, ya que dicen que el Betis nunca será nuestro hermano, que nunca se debe perder el “anti-betis”, y demás pamplinas…
¡Pero por favor, vamos a ser coherentes, si lo único bueno que nos trajo la pérdida del Eterno 16 fue el respeto entre dos aficiones de la misma ciudad!
Ahora con esto lo que hay que hacer es recordar la unión y continuar así, que la rivalidad deportiva siga adelante pero que la cordura entre aficiones reine en la ciudad de Sevilla.
DEP Miki, allí dónde estés seguro que estarás bien acompañado por Puerta y Jarque, seguro que así será.
Esto es lo que sentí en estos días de recuerdos y así lo he expresado, un abrazo a la familia de Miki y por favor, que no vuelva a ocurrir.
Rivalidad sí, violencia no, por una Sevilla futbolística unida.
Imagen Marca.Com



Plas, plas, plas, se puede decir más alto pero no más claro.
Muchas gracias por comentar José Manuel, tenía que decirlo.
Un saludo.